De libros de texto y TIC



Bajo este título "De libros de texto y TIC" ha surgido un debate en "A pie de aula" sobre el hecho de que las editoriales citan en sus libros de texto materiales copyleft publicados en la Red . Dado que el espacio de los comentarios se ha quedado chico, se ha trasladado la discusión aquí.

Estas son las aportaciones que se han hecho hasta el momento, pero esperamos muchas más...
(Un consejo: Si añades tu contribución, numérala con el formato "heading 3", para que se incorpore a la tabla de contenidos. O bien, haz un copia y pega del número anterior y luego modifícalo.)

1.

...Eres tú quien los has defraudado, pues esperaban que te pusieses contenta de ver que te citan como autoridad... De hecho, esperaban tu llamada de eterno agradecimiento, ya que así incrementas el número de visitas a tus recursos, de los que -como todos sabemos- obtienes las rentas que te permiten llevar una vida disoluta de blogprofesora.
(Para los profanos en la materia, todo esto es ironía, por supuesto) Antonio

2.

Hace ya muchos tiempo (unos 10 años… toda una eternidad…) dejé a una conocida editorial (Santillana para más señas) unas unidades didácticas para la enseñanza de las Matemáticas para adultos. Lo hice aconsejado por un compañero de Primaria que tenía relaciones empresariales con la editorial en cuestión. “Te dirán algo enseguida pues están deseando empezar a publicar materiales didácticos enfocados a la enseñanza de adultos”. Yo tenía preparadas otras unidades didácticas esperando que fuesen de su interés. Menos mal que no les proporcioné todo el trabajo. Pasaba el tiempo y la editorial no decía nada. Al final, tuve que pedirle a mi amigo que, por favor, les dijese que, si no estaban interesados en mi trabajo, me devolvieran mis materiales. Al cabo de un tiempo, mi amigo me trajo a casa los materiales. Un año después, llegan libros de muestra a mi centro de trabajo. Ojeo el de Matemáticas. Me sube un rubor inmediato al leer los contenidos sobre los números racionales (las unidades que les había dejado). Tuve que cerrar el libro. No podía seguir leyendo...
¿Qué hacer?
Nada.
Mis materiales no estaban registrados… Por otro lado, no se había hecho una copia literal. Sólo un entendido en la materia hubiera podido descifrar que los autores de aquellas páginas se habían inspirado en otros materiales que, hasta este momento, presentaban novedades desde el punto de vista de la didáctica no conocidas, o, al menos, no publicadas en nuestro entorno. Tres o cuatro años después, mis materiales de matemáticas para adultos fueron agraciados con un premio de la Comunidad de Madrid a materiales curriculares. Bien es verdad que, una vez concedido el premio, el trabajo está almacenando polvo en alguna estantería de los sótanos de algún edificio de la Consejería de Educación… Pero ese premio me confortó de aquel importante disgusto con el que perdí esta inocencia de pensar que todo el mundo es ético con el trabajo de los demás.
Ahora, la realidad es muy distinta. Libros de texto, que valen lo suyo, hacen referencia a materiales que colocamos en la red sin ningún afán de lucro. Nuestras licencias son copyleft. Pero copyleft quiere decir que otros las puedan usar siempre y cuando no obtengan beneficios económicos de ello. Entre otros temas. Una editorial es, por definición, una empresa que obtiene beneficios de la venta de sus libros. Habrá que denunciarlos. Nuestro trabajo no está a su disposición. Que esté en internet no significa que se pueda coger así como así. Alguien me decía esto: "Como está en internet… ¿por qué no voy a poder cogerlo y manejarlo según mis intereses?" En ese momento estábamos en una cafetería. Le dije: “como está en la mesa de al lado, yo me puedo llevar toda la cubertería sin ningún problema” Estar al alcance no es estar disponible. En la calle hay cantidad de objetos que a nadie se le ocurre llevarse a su casa… por mucho que estén “a disposición de todos”. Supongo que estamos empezando a necesitar consejeros legales para enfrentarnos a lo que puede ser una dura batalla. Porque esto no ha hecho más que comenzar. Ángel Puente

3.

Creo que lo que ha sucedido es novedoso. Antes del nuevo decreto, nadie había dicho ni pío sobre las TIC, ahora que se ven obligados, en lugar de actuar con decencia contratando personal para elaborar los materiales, se valen de los que hay en la Red. A cambio, ni un correo de solicitud, ni unas palabras de cortesía.
Son tácticas comerciales agresivas.

Tal y como se presentan las referencias, suplen la labor de la editorial de diseñar y proponer sus propios ejercicios. Lu

4.

Supongo que lo que han hecho ha sido referenciar esas páginas ¿no?, es decir, incluir la URL. Yo creo que eso puede hacerse, es como poner un enlace, ello no lo publican. De la misma manera que si yo enlazo un mapa conceptual de Santillana tampoco pasa nada, otra cosa distinta es si lo copio y lo publico en mi web.
Es cierto que la balanza está completamente descompensada: las editoriales no nos ofrecen nada cambio, desconocen las licencias creative common, así que creo que aunque pueda ser legal es desigual y tienes toda la razón al indignarte. Lourdes Barroso.

5.

Como señala Lourdes Barroso, la inclusión de enlaces, incluso en la forma en que éstos son presentados por la editorial, no parece una práctica ilegal.
Otra cosa es (y coincido contigo, Lu) que sea vergonzosa, abusiva y ventajista, habida cuenta de la desproporción de medios existente entre una editorial y unas profesoras "a pie de aula", y de lo que establecen las condiciones de las licencias CC que habéis escogido para publicar vuestros materiales.
Lo que había que hacer es organizar una plataforma de denuncia de estas prácticas, poner nombres y apellidos a quienes las protagonizan (como has hecho tú) y, si se tercia, promover boicoteos.
No es de recibo que las editoriales se lucren con vuestro esfuerzo, desde luego que no. Eduardo Larequi.

6.

Quiero entrar al fondo de la cuestión: los libros de texto pervierten todo tipo de innovación.
En este caso, una novedad de los nuevos currículos ha sido la exigencia de que desde las distintas áreas se atienda el desarrollo de determinadas competencias básicas, entre ellas la competencia digital.
Pues bien, ello significa, no un simple añadido de sitios donde encontrar actividades para que los alumnos realicen algún ejercicio aislado, sino la incorporación de las TIC para enseñar y para aprender los contenidos del área. Esta incorporación requiere un replanteamiento de los métodos de trabajo.
Pero los libros de texto, en vez de servir de instrumentos de innovación, se mantienen en lo de siempre: la transmisión de contenidos con alguna pincelada de actividades de aire más moderno e innovador. Es lo que ha pasado con la introducción de la gramática textual, que en vez de servir para orientar mejor las activiaddes de comprensión y de composición de textos, ha pasado a engrosar el listado de conceptos que los alumnos han de memorizar para examinarse. Va a pasar con la orientación de la gramática que se da en el nuevo currículo: en vez de integrarla con el aprendizaje del uso de la lengua, servirá también para incrementar los conceptos que los alumnos deberán memorizar.
El libro de texto es una colección rígida de lecciones y de ejercicios de aplicación que el profesor manda hacer tras la explicación de las lecciones. Luego, dependiendo de las "modas curriculares", pincelada de novedad por aquí, pincelada de novedad por allá. Pero el modelo sigue intacto.
En este contexto es donde ocurren cosas como las que Lu denuncia. Creo que hemos de amplificar esta denuncia hasta donde podamos. Pero yo proponga más cosas: que de una vez por todas llamemos al uso de materiales en línea que hagan innecesarios los libros de texto. Que empecemos a crearlos, a sistematizar lo que ya hay con la idea de que cada vez menos gente compre libros de texto.
Podríamos abrir una campaña que se llamara, por ejemplo, "¿Y si los libros de texto no fueran necesarios"?
Progongo que en Ayerbe tratemos esta cuestión. No puede haber aprendizaje basado en Internet con los actuales libros de texto (al menos en las áreas que conozco).
Pregunta final: Pero ¿no ofrecen las editoriales el tipo de material que el profesorado demanda? ¿Qué es antes, el huevo o la gallina? Felipe Zayas

7.

Estoy con Felipe:
Pero los libros de texto, en vez de servir de instrumentos de innovación, se mantienen en lo de siempre: la transmisión de contenidos con alguna pincelada de actividades de aire más moderno e innovador. Es lo que ha pasado con la introducción de la gramática textual, que en vez de servir para orientar mejor las activiaddes de comprensión y de composición de textos, ha pasado a engrosar el listado de conceptos que los alumnos han de memorizar para examinarse. Va a pasar con la orientación de la gramática que se da en el nuevo currículo: en vez de integrarla con el aprendizaje del uso de la lengua, servirá también para incrementar los conceptos que los alumnos deberán memorizar.
El libro de texto es una colección rígida de lecciones y de ejercicios de aplicación que el profesor manda hacer tras la explicación de las lecciones. Luego, dependiendo de las "modas curriculares", pincelada de novedad por aquí, pincelada de novedad por allá. Pero el modelo sigue intacto.

Mi eslogan para la campaña: ¿Libros te texto? No, gracias...
Luego está el tema legal, ético, etc. Las editoriales sólo hablan de líneas de negocio y el de los libros supone pingües beneficios, como para renunciar a ellos. Un barniz innovador y lo de siempre, que para eso algunas Comunidades Autónomas financian a través de las becas de libros el negocio... y mientras mirando hacia otro lado.
El caso es que los que estamos organizando lo de Ayerbe discutíamos acerca del uso del copiar y pegar, las licencias Creative Commons y todo eso, pero el asunto, con ser importante, todavía va más allá. En todo caso, el ejemplo del que hablamos ilustra una mala práctica de integración de las TIC y una peor aplicación de las competencias digitales y de esto sí podemos hablar en Ayerbe, sin duda. Víctor Cuevas

8.

Una maldad para iniciar la denuncia pública: cambiar la ruta de los enlaces, eso invalidaría el libro de texto, y al menos en esta edición los dejas fuera de juego, no sé cómo tenéis montando el sitio y grado de dificultad implica, bastaría con renombrar las carpetas.

La propuesta tiene sus inconvenientes para vuestros usuarios habituales, pero igual se puede arreglar, podría solucionarse por la vía de añadirle al nombre de las carpetas las letras cc. No sé, os mando la idea por si vale. Lourdes Barroso.

9.

Realmente tienes poco que hacer, creo yo, pues dar referencia de una página web no implica delito pero el problema surge cuando publican esos materiales como le pasó a Ángel Puente.
Es necesario protegerse e indagar cómo. ¿y la sociedad de autores no puede decir algo?
Yoffy

10.

Interesante asunto el que aquí se plantea. Y más complicado de lo que parece. Se cruzan aspectos clave sobre uso y desarrollo de la Web. Mi opinión es bastante descarriada en estos puntos, así que no sé si atreverme a exponerla. Lu, espero que me disculpes por permitirme, haciendo de abogado del diablo, lanzar algunas extraviadas observaciones y preguntas para azuzar el debate (que no todo va a ser cuánta razón tenemos):

1. Los libros de texto tienen los días contados, pues con los contenidos que tenemos y tendremos en la Red serán perfectamente prescindibles. La tecnología acabará imponiéndose. Ahora bien, en la actualidad, ¿disponemos en los Centros de la infraestructura necesaria para poder trabajar conectados en cualquier momento? ¿Es realmente posible (en general) llegar a un Centro y decir yo prescindo del libro de texto porque voy a trabajar con Internet?
2. ¿Existe suficiente formación digital y metodológica para poder prescindir de los libros de texto?
3. ¿Cuántos wikis colectivos docentes con participación activa hay funcionando y creciendo en contenidos regularmente?
4. El problema no es que la editorial me enlace o me copie el wiki. Ojalá. Habrían picado en el anzuelo y estarían cavando su propia tumba (por eso sólo ponen algún enlace de forma decorativa). El problema es que los compas no se suman a participar en los wikis y crear su propio blog docente. En el momento que se sumen, las editoriales están muertas. ¿Por qué no se se suman? Masivamente quiero decir, no sólo una minoría. Volvemos a lo de antes: falta infraestructura, formación y capacidad de trabajo en colaboración, sin personalismos de autor.
5. Crear itinerarios TIC de ejercicios y actividades para cada curso enlazando materiales de la Web creados por otros docentes es una de las prácticas más recomendables. ¿No es ético que lo hagan las editoriales? (No sé si será ético, pero sé que no les conviene hacerlo seriamente y por eso sólo ponen algunos enlaces)
Y si me propusieran crear un itinerario de enlaces cobrando, ¿sería ético que lo hiciera? ¿Sólo si pido permiso a los enlazados?
6. ¿Tenemos que pedir permiso cada vez que hacemos un enlace? ¿Sólo cuando nos vayamos a lucrar con el material creado?
7. El código abierto y la libre disposición son uno de los pilares de la nueva Web y de la manida sociedad del conocimiento.
8. Los que crean y desarrollan programas están deseando que las empresas utilicen sus nuevas aplicaciones, pues ello es una de las claves de su éxito y difusión. Lo importante es que el programa sea utilizado.
9. El copia y pega, cuando se hace con sentido, es bueno y beneficia a todos. La larga cola, la difusión viral, se alimenta de ello. Se debe citar, claro, ¿pero no es enlazar una forma de citar? El texto hipertextual (con muchos enlaces, quiero decir) es una de las maravillas de la Web.
10. ¿Estamos a favor o en contra de los derechos y las sociedades de autor?
José Luis Cabello

11.

Yo no soy tan belicoso como Felipe o Víctor en el tema de los libros de texto. Los libros (y los libros de texto, entre ellos) tienen un papel que cumplir en la actividad didáctica del docente que crea conveniente emplearlos. Sirven para ciertas funciones, y no sirven para otras.

Entre estas últimas se cuenta, indudablemente, la alfabetización digital. Y es que el formato libro es, en sí mismo, del todo insuficiente para garantizar el aprendizaje de tales competencias. No se puede realizar un aprendizaje en competencias digitales a través de los libros de texto, de la misma manera que no se puede aprender mecanografía sin un teclado. No es un problema de buenos o malos libros, ni de buenas o malas prácticas editoriales, sino de herramientas de aprendizaje que, con el tiempo, van sufriendo la erosión de la tecnología, los cambios sociales, los modelos pedagógicos, etc., lo cual obliga a sustituirlas o, cuando menos, a complementarlas con otras.

Ahora bien, es ilusorio plantearse la sustitución de los libros si no se cuenta con centros universalmente conectados, o casi. Y no menos ilusorio es, creo yo, pretender que la mayor parte de los docentes generen sus propios contenidos digitales para sustituir con ellos los soportes convencionales que hasta ahora se utilizan.

En el tema de la incorporación al currículo de la alfabetización digital, como en tantos otros, habrá que experimentar, realizar propuestas y decantarlas. Esas experiencias nos dirán que herramientas son válidas y cuáles no, cuáles tienen efectividad y cuáles son impracticables, qué recursos son pedagógicamente rentables y cuáles estorban.

Y, a lo mejor, para ciertas tareas seguimos pensando que los libros (incluso alguno de texto, con perdón) son insustituibles, o la pizarra y la tiza, como alguna vez ha dicho el propio Felipe al tratar de las clases de gramática. Eduardo Larequi.

12.

- No conozco la legislación vigente, pero no creo que sea delito ofrecer direcciones web. (Creo que a mí incluso me hubiera hecho ilusión...) Otra cosa muy diferente sería que los contenidos de esas direcciones aparecieran en el papel impreso sin haber solicitado previamente el permiso de los autores!

-No estoy en absoluto en contra de los libros de texto. Al contrario, me parece necesario tener algo tangible que estructure el contenido de un curso. Sí que habrá que ir cambiando el cómodo y reverencial uso de seguirlo punto por punto y limitarse a esos contenidos, y habrá que saber ir adaptándolos en función de las necesidades, posibles carencias y expectativas de los propios alumnos, pero en este punto la responsabilidad es de los propios profesores y no de las editoriales.

- Creo que las NN.TT., Internet y la Web 2.0 van a hacer que cambie el planteamiento básico de los libros de texto y el papel estricto del profesor, pero no veo por qué han de suponer la desaparición ni de las editoriales ni de los docentes!
Leonor

13.

Eduardo, no problemo!, que decía aquel. Comparto tus argumentos al igual que los de José Luis y menos los de Leonor. Necesitamos centros preparados para poder hacer la desconexión con los libros de texto y la conexión a Internet. Yo, además, abogo por el uso complementario y necesario de la biblioteca, en la que libros y más libros, ayudarán a estructurar el conocimiento. El debate es si son buenos en función de cómo se usan los libros y, con rotundidad, ahora pienso que se usan mal, que reemplazan a los proyectos curriculares, que limitan el saber y que hace que la metodología sea, esencialmente, expositiva. Por tanto, ¿libros de texto? no gracias. Es curioso que me doy cuenta de que en casi veinte años en diferentes etapas, eso sí, nunca he usado libros de texto.
Web 2.0 y demás. Rotundamente sí; formación del profesorado, necesariamente sí; cambio en el paradigma educativo, evidentemente.
Problemas, imperfecciones, limitaciones... muchas, desde la infraestructura de los centros hasta la cultura individualista del profesorado, en general. Leonor, ¿seguro que necesitamos un libro de texto para estructurar una asignatura? En todo caso, el libro del profesor para que te de pistas, poco más. Gracias a las TIC el resto es asequible.
José Luis, copiar, pegar y enlazar en sí es compartir... según se mire. Creo en el reconocimiento del trabajo de la gente, aunque éste no deba ser un impedimento para su difusión - y esta es la clave- y aprovechamiento. Crear lleva su trabajo, reconozcámoslo.
Seguiría con el debate, pero creo que podemos seguir en Ayerbe más tranquilamente.
Víctor Cuevas

14.

Llevo media vida en un país donde incluso en la enseñanza universitaria existe UN libro de texto!
¿Libro del profesor? Bien, pero a mí me interesa más el alumno y sigo pensando que el libro de texto puede ser un apoyo si está bien hecho, a pesar de sus limitaciones.

Pero aquí el tema principal de discusión es cómo reaccionar en un caso como el de Lu donde se referencie nuestra labor en la Web en uno de éstos. Y sigo sin encontrar el problema. Quizá peque de ingenua y tampoco digo que señalar dos o tres direcciones de Internet signifique ningún cambio radical en el enfoque de la enseñanza. Simplemente afirmo que, a mí como persona, creo que me alegraría que me mencionasen y dieran a conocer a más personas mi labor. Leonor

15.

Antes que nada, decir que me parece como mínimo de mala educación el comportamiento de McGraw Hill y Castellnou. Si se hubiesen puesto en contacto con vosotras seguro que habríais llegado a un acuerdo que podría incluir vuestro compromiso a no cambiar la dirección de las páginas o a no eliminarlas durante un tiempo determinado.
En este sentido me parece interesante la propuesta de Lourdes de cambiar la ruta de los enlaces. Esto sería un inconveniente para el profesorado que tiene las actividades enlazadas para trabajarlas en el aula, pero quizá se podría hacer que las direcciones que las editoriales han (ab)usado llevasen a una página en la cual ofreciéseis una explicación de lo que ha pasado y, a continuación, un enlace a los ejercicios.
De esta manera las actividades se podrían consultar pero quien las visitara quedaría informado de cómo han actuado (y seguramente piensan seguir actuando) las editoriales. Irene.

16.

Si lo que hace la editorial es recomendar unos ejercicios dando unos enlaces, a mí, personalmente, no me habría molestado, pues supongo el reconocimiento de la autoría implícito en el enlace. Por otro lado enlazar es hacer una referencia, no es un uso propiamente dicho, ya que supongo que la batería de ejercicios propuestos será optativa y variada. Yo he utilizado enlaces con actividades de terceros en mis clases, además de las mías propias, constando en todos los casos, orígenes y autorías sin práctica alguna de ocultamiento o distorsión. Ciertamente es norma de cortesía contactar, citar y agradecer, aquí se tuvo poco detalle con vosotras.

Respecto al tema comercial – económico debemos de tener en cuenta que nosotros percibimos nuestra nómina por nuestro trabajo y los profesionales de la editorial, profesores muchos de ellos, también. El carácter directo o derivado de la forma de ingresar es circunstancial en este caso. Ciertamente nuestras actividades son de iniciativa propia, pública y gratuita; los centros nos enlazan, compañeros también, instituciones educativas y editoriales evidentemente. A mí eso me parece bien.

Respecto al “libro de texto NO”, yo prefiero la prudencia pues son muchos, mayoría, los compañeros que hallan en los libros de texto un cumplido desarrollo curricular que obligatoriamente han de cubrir en sus materias de trabajo docente. Evidentemente no encuentran nada mejor, ni hacen nada mejor, cuando tan mayoritariamente deciden utilizar libros de texto en su trabajo. Cuando es mayoría la que se equivoca ?? me tomo con calma las valoraciones.

Otra cosa es ¿CÓMO? utiliza cada profesor el libro de texto, si el libro de texto es un “catecismo” con un enfoque sesgado, si su uso no supera la mera transmisión de conocimiento, si se niegan oportunidades constructivistas en el aprendizaje de los alumnos, si es determinista, cerrado, carente de creatividad o propuestas divergentes… etc. Todo esto son valoraciones “a priori” pues el libro de texto es un simple instrumento en manos del profesor junto a otros que no tienen por qué ser olvidados o excluidos (dosieres, actividades en línea, textos diversos, herramientas web… etc.).

Hoy por hoy no disponemos de repositorios web que faciliten un desarrollo curricular completo y organizado del temario obligatorio como no sean los ofrecidos por las editoriales, generalmente. El uso docente es otra cosa, es cuestión de cada profesor y, la generalización en este caso, unida a una condena rotunda del libro de texto, me parece precipitada, hoy por hoy. Mañana por mañana… veremos. El profesorado “web” esperemos que deje de ser minoría, el profesorado que desarrolle contenidos y actividades propios también aumentará, la potencia de las líneas en nuestro centros supongo que permitirán mejor el trabajo en red - Internet… etc. hasta que lleguen los días en que los que no usamos libros de texto convencionales seamos mayoría en lugar de minoría como hoy. Tampoco las editoriales se quedarán quietas, ya se están moviendo, están digitalizando contenidos y acometiendo iniciativas web más allá de la simple relación de enlaces. ¿Anclajes en web 1? … después de 1 viene 2 … 3 y lo queda. Nada se queda quieto y menos en este medio.

He conocido propuestas anti-libro de texto hace más de veinte años que no han prosperado, muchas veces limitadas a reproducir materiales ya publicados y, curiosamente, otras veces, derivando en OTRO libro de texto “anti-texto” ¡¡¡ . Por supuesto no han faltado excelentes iniciativas y siempre hay profesores que superan con su ejercicio docente las limitaciones aquí citadas acerca de los libros de texto, lo cual no implica su supresión o abolición, al menos hoy por hoy. Javier Escajedo Arrese

17.

A mi me parece que estamos tratando un tema interesante, pero que no se trata de TIC versus libros de texto. Se trata de cómo integrarlos.
A mí no me parecería mal que pongan una referencia a una web mía en un libro de texto. No me parece una buena práctica porque los que hacemos estas cosas solemos mudarnos de URL, pero allá quien lo haga. Más engaña que ilustra.
Me parece muy mal que en un libro de texto se indica directamente al alumno que vaya a tal web a hacer tal ejercicio. Eso me parece una cara muy dura. Y dudo que sea legal pero como la normativa es tan rara... (A ver si persiguen a alguien por fotocopiar la página donde se indica eso...jejeje)

Yo no diría nunca "Libros de texto, no." No renunciaría a los libros de texto como tampoco a la web 2.0. de lo que se trata es de hacer un uso inteligente de los recursos didácticos.
Pero hay quien quiere recetas par enseñar y ahí están los libros de teztos. hay quien quiere, necesita tenerlo todo bajo control, ¿herencia inconsciente de la censura? y por eso nos obligan a ponerlos, para beneficio de las editoriales.

Imaginemos: si una guía del profesor de una editorial, esas que suelen ser un compendio de refritos de los currículum y programaciones, solucionarios y reseñas bibliográficas, se propone que para completar tal tema se visite tal página y se hagan las actividades que se ven ahí. ¿Nos parecería mal? Olga

18.

Una de las razones por las que usamos el libro de texto es para que sirva de conexión entre los porfesores del mismo nivel y de los niveles entre sí. ¿Os imaginais, en la pura realidad, la coordinación que debería llevar un Departamento con varias aulas por nivel y profesorado de la asignatura con criterios pedagógicos diferentes, y encima no estables en su puesto, todo el trabajo del Proyecto Curricular, los criterios de evaluación, etc? ...ya me viene la contractura. Yoffy

19.

Yoffy, puedo decirte que es posible la coordinación entre profesores, sin necesidad de que haya libros de texto. Las aulas virtuales ofrecen sistemas de coordinación mucho mejores que las reuniones de Departamento. Con moodle, se puede reservar un curso para la coordinación. Además, si hay buena sintonía y tus colegas te inscriben en sus cursos, puedes ver el seguimiento de las clases, algo insólito presencialmente.
Lo que sí creo es que hay que ser realista y las TIC no se incorporan de hoy para mañana. En mi experiencia, puedo hablar de tres fases:
1. La inicial. En un primer momento, se experimenta, se aprende muchísimo, se descubren las posibilidades de utilización de las TIC, pero se hace de una forma esporádica, sin continuidad. Un día se va a la clase de ordenadores y se realiza una actividad.

2. La combinada. En un segundo momento, cuando ya te has atrevido a trabajar con los alumnos y los ordenadores, incorporas de manera habitual el uso del cañón o el trabajo con ordenador se prolonga más allá de un día a la semana.

3. La integrada. Esta sería la fase a la que todavía no he llegado, incluso teniendo como tenemos en mi departamento un aula moodle con cursos completos. ¿Por qué no hemos alcanzado la total integración? Por muchas razones, pero la principal es que no tenemos un equipo para cada alumno. No disponemos de aulas con ordenadores disponibles todas las horas. Nuestros alumnos necesitan el libro de texto como referente, pues han hecho toda la EGB y parte de la ESO manejando los manuales...
El proceso hacia la total integración es lento. Hay que eliminar fantasmas y prejuicios (de parte de otros colegas, de los padres...).
En fin, queda mucho por hacer. Lu


20.

Si yo estuviera sola en mi departamento, prescindiría de los libros de texto. A veces, me parecen mi mayor enemigo. El alumno se aferra al libro y, por mucho que una desarrolle un tema y recurra a otros materiales, a ellos sólo les interesa saber, el día antes de una prueba, qué páginas se tienen que estudiar. Y lo peor es que "estas páginas" contienen dos líneas de exposición (el cuadrito amarillo), dos ejemplos y muucha ilustración. Por no hablar de la moda de lo fragmentario, temas con cinco frentes abiertos: lo que llaman comunicación (un texto con preguntas que se prestan a copiar parte del texto), morfología y sintaxis mal enfocadas (mezcladas y desde un punto de vista totalmente estructuralista), dos pinceladas de léxico, reglas de ortografía, literatura... A mí, personalmente, me da cierto cargo de conciencia cuando veo el desembolso inicial que hacen los padres de los alumnos a principio de curso y cuando veo a los nenes con esa mochila de libros a la espalda. Me da mala conciencia que a costa de nuestros alumnos hagan negocio y que la administración lo permita. Este año comienza el cheque libro en mi comunidad. Los alumnos tendrán libros gratis y el centro se encargará de su custodia. El cómo, ya sabéis, es nuestro problema. Y me parece una gran incoherencia de la administración. Para el que no lo sepa, la Junta de Andalucía apostó en su día por el software libre. En las aulas tenemos ordenadores con Guadalinex (el sistema operativo desarrollado por Extremadura y Andalucía, el v3 basado en Ubuntu). No nos está permitido tener sistema propietario más que en los ordenadores de administración. Y yo me pregunto ¿no es incoherente haber hecho esta apuesta y ahora empezar a emitir cheques para la editoriales? Que pongan a nuestra disposición para el que lo desee un texto de cada asignatura con los contenidos básicos para los alumnos, es más, que los pongan en una web para que se lo descargue quien quiera. De todas formas creo las editoriales están empezando a ver peligrar su negocio. Nunca se habían pasado tantas por mi centro, y nunca habían ofrecido los regalos que están ofreciendo, desde portátiles para los profesores hasta pizarras digitales. Qué desfachatez. Y nosotros consintiendo. Es el principio del fin, estoy segura, y lo de los enlaces no es más que la incapacidad de adaptarse con la inmediatez que se necesita. No creo que sea ilegal, pero sí es penoso, demuestra que andan por detrás de lo que requiere la realidad. Carmen

21.

Quiero dejar bien claro que no me considero una persona especialmente tecnófoba. Al contrario, me encanta enredar y procurar encontrar utilidad práctica a todos los nuevos inventos. Por otra parte, reconozco que soy una simple aficionada que no ha asistido nunca a ningún cursillo de formación sobre NN.TT., pero tampoco tengo ninguna carrera profesional por delante ni ningún currículo que engordar, así que permitidme que hable de una forma bastante llana...

No comprendo esa animadversión a priori por los libros de texto -así- en general. Ya sabéis que no formo parte de la enseñanza reglada, pero entre los profesores que limitan sus clases a leerlos en voz alta y los que piensan que su asignatura es el centro del universo e, ignorando la realidad personal y social que circunda a sus estudiantes, creen que estos quieren o pueden conectarse a Internet y visitar las bibliotecas en cualquier momento para ahondar en su materia caben muchas posturas intermedias.

Si están bien diseñados pueden constituir un referente imprescindible para el alumno. Completarlos, hacerlos más interesante y saber adaptarlos a las necesidades de nuestros alumnos será responsabilidad del profesor, como lo será buscar provecho de las NN.TT. con fines didácticos, actualizarse y saber motivarles y orientarles en un mundo cada vez más complejo.

Doy clases de español a extranjeros. Quiero pensar que sería muy capaz de hacerlo sin utilizar ningún manual, pero estoy segura de que sería mucho más trabajoso para mí y, sobre todo -y eso es lo más importante- un tanto desorientador para mis alumnos. Trabajo mucho con fotocopias y actividades que elaboro yo misma en función de sus necesidades, pero el manual me sigue pareciendo un referente imprescindible, un objeto que manosear y al que volver una y otra vez; algo que estructure, materialice de alguna forma los contenidos de un curso.

Y no digo que sea suficiente... Pero muchas veces cuando voy al banco y no les funciona el sistema "on-line" me pregunto: "¿Por qué rayos no pueden anotar a mano la operación que deseo efectuar y pasarla luego al ordenador cuando se solvente el problema?" "En realidad, así lo habían hecho durante años y años (por cierto, el "jronia ke jronia" del anuncio del yogur significa exactamente "años y años") hasta que se informatizaron..."

¿Qué tiene de malo en sí el libro de texto? Y repito, me interesa más el alumno que el profesor. ¿Por qué prescindir de él en vez de perfeccionarlo? ¿Acaso todos andarán por los pasillos del centro de enseñanza con su PC encendido para hacer un último repaso antes de un examen? ¿Y qué páginas visitarían en tal caso? ¿Quizá un sitio sucedáneo del libro de texto?

Bueno, probablemente yo ya no estaré aquí para verlo, pero mi filosofía (barata) es intentar encontrar lo bueno en todo y todos e ignorar -y a ser posible- cambiar lo malo...
Leonor Quintana

22.


1.- Si de lo que se trata es de hacer lo mismo con el ordenador, yo me quedo claramente con el papel.
2.- Editar libros da dinero a los editores no a los autores.
3.- Las TIC abren nuevas posibilidades a los profesores que trabajan con ellas. No un porcentaje de la venta del material (libros de texto) sino un sueldo ya que cualquier página web, blog, wiki, ... necesitará una actualización permanente y mantenimiento. Si las editoriales estuviesen dispuestas a pagar medias jornadas habría muchos de nosotros que aceptaríamos ese tipo de planteamiento.
4.- Ahora se trata de buscar formas de colaboración y ofrecérselas a las editoriales. Ellas están tan perdidas como nosotros y sólo tienen claro que no van a dejarse arrebatar su negocio fácilmente.
5.- El dilema no es libro ó Tics. De lo que se trata es de TICS más libros. ¿Cómo ha de ser un libro para que complemente adecuadamente el trabajo con tics?¿Qué contenidos es preferible que se mantengan en el libro? ¿No es posible que el profesor reciba libros personalizados según las necesidades educativas que uno percibe? En muchos casos hay profesores que dicen yo trabajo no con libros sino con dossiers. Pero, ¿qué son esos dossiers sino fotocopias de aquí y de allí?
6.- Propongo que, sobre la base de que vamos a trabajar con tics, busquemos un diseño de libro que complemente ese trabajo. ¿Qué tenemos ahora? Editoriales que venden libros y que intentan modernizarse complementándolos con portales digitales: SM Santillana, ...El siguiente paso ¿cuál puede ser? Lo más factible es que las propias editoriales acaben de completar los semiportales que ya han ido poco a poco montando y que elaboren un material impreso que complemente el trabajo web.
7.- Y lo más importante, todo lo que acabo de decir son hipótesis mías y sólo mías (y no de Polanco). Javier Sáez

23.


Yo creo que el planteamiento no es el de libros de texto si o no y menos todavía el suplantar estos por las TIC, a mi modo de ver los centros educativos deben de incorporar todo aquello que actúe como elementos transmisores de la cultura y del conocimiento y evidentemente los libros de texto lo son,pero también lo son el vídeo, la TV, las láminas, murales,etc. y cómo no y cada vez más necesario las TIC.Pero esto no debe suponer que por la utilización de unos denostemos a los otros como no válidos, en cualquier caso dependerá del buen uso que nosotros hagamos de estos elementos mencionados. En este sentido habrá contenidos que para su mejor desarrollo y comprensión de los alumnos/as se tengan que trabajar con las TIC, pero otros en cambio serán mas favorecidos por una sesión de vídeo, una buena explicación del profesor o un libro de texto.
Lo que si que no veo bien, ni lógico, ni acorde con los tiempos que corren, es que todo el desarrollo curricular de una asignatura esté marcado por lo diseñado por la editorial en su libro de texto y el profesor siga a pie de la letra.
Estamos inmersos en un proceso de cambios tecnológicos cada vez más rápidos que nos están llevando a una sociedad tecnológica más avanzada pero también, y en el caso que nos ocupa, en donde es posible de manera más sencilla y accesible la generación de contenidos educativos digitales on-line, que interactuen con los alumnos y sean capaces de desarrollar en estos procesos cognitivos, que no se trate de memorizar y repetir, no me vale colocar lo mismo que hay en el libro en una web, bien sea un blog una wiki , eso es lo que están haciendo las editoriales y lo adornan con unos cuantos enlaces, ya alguien ha dicho que utilizar las TIC para hacer lo mismo que con los libros de texto no vale para nada y esto es cierto.Todas la herramientas que aparecen bajo el paraguas de la Web 2.0 nos abren un inmenso campo para la elaboración de nuestros materiales curriculares que de alguna manera contrarreste la hegemonía histórica del libro de texto pero sin caer en el error de sustituir a este.
Pero para que todo esto sea posible en nuestros centros se deben de producir cambios en la organización, tanto de los espacio como de los tiempos, cambios también en la cultura del trabajo en equipo de los maestros y profesores, de nada vale que sea yo o a lo sumo tres personas en mi centro lo que iniciemos esta linea si con el paso del tiempo no se van incorporando a ello el resto de compañeros, cambios también en la autonomía real de los centros para poder gestionar esta transición de la escuela analógica a la escuela digital.
Así, de esta manera y poco a poco y aunque suene a utopía de una tarde calurosa de julio, iremos hacia la figura del maestro-autor y alumnos co-autores de sus propios contenidos de aprendizaje.
En definitiva, si a los libros de texto pero no como hasta ahora, es decir hegemónicos y dueños de la agenda, si a todo los demás elementos transmisores de cultura y conocimiento y avance a pasos agigantados pero sin prisas y sin pausas de las TIC.Domingo Méndez.

24.

Acabo de compar el "kit" de libros de texto de 1º de la ESO -nos falta música, tecnología y no damos religión-, de momento hemos alcanzado la bonita cifra de aproximadamente 280€. Me parece absolutamente inaceptable, y tampoco me parecen de recibo las becas para libros, de cualquier manera, de una forma u otra es dinero que va a engordar las cuentas de las editoriales y que sale de las familias de forma directa o a través de su IRPF.
En el curso 2005-06 la cifra de alumn@s matriculados en la ESO en la Comunidad de Madrid alcanzaba los 235.964, si multiplicamos, obtenemos la bonita cifra de 67.485.704 €. ¿Qué se podría hacer con ese dinero?. Se me ocurre los siguiente:

  • Que la administración educativa creara sus propios libros de texto, elaborados por sus profesionales, con experiencia a pie de aula, con formación didáctica, creativos e innovadores...
  • Que los "libros de texto" se ofrezcan en distintos soportes: papel y digital.
  • Los libros podrían estar constante actualización y enriquecimiento por la comunidad educativa: revisión e incorporación de enlaces, actividades, experiencias, intercambios....
  • Con lo que sobre, se podrían equipar las aulas, crear premios a la elaboración de materiales ....En el mismo periodo, la inversión en bienes reales en la Comunidad de Madrid, para primaria y secundaria conjuntamente, ascendió a los 104.442 € y se destinaron a becas (incluyendo las de libros de texto 7.000 €

Entiendo y comparto la necesidad de la existencia de un libro de texto, si renuncio a él, me quedo sólo con la tiza, mi voz y una fotocopiadora incierta. Me gustaría tener "mi libro de texto", entendido como la recopilación y organización sistematizada de materiales y actividades, adecuados al nivel de conocimiento del alumnado, que sirven para dar el soporte básico al desarrollo de materia, no como la materia, sólo como el soporte inicial, que después debe ser completado, adaptado.

Tener un libro de texto tiene ventajas:
  • No hay que "gastar" tiempo en dictar, redactar o fotocopiar datos, definiciones, etc., están ahí y todo el mundo los tiene, el problema es considerar que ahí empiezan y acaban los conocimientos a adquirir. El tiempo y el esfuerzo se puede destinar a completar, profundizar o actualizar esos contenidos.
  • Suelen aportar una batería de ejercicios y actividades simplones, que no me entretendría nada elaborar, pero que tienen su utilidad en un primer momento, aunque si queremos aproximarnos al mundo real haya que pensar y diseñar otro tipo de actividades -esas son las que me entretiene diseñar-.
En definitiva, para mí son una liberación, no porque trabaje menos, sino porque me permiten centrarme en lo que realmente me parece que tiene más interés, pero lo que quiero es otro libro de texto: gratuito, multisoporte, en constante revisión y crecimiento, con muchas, diversas y graduadas actividades, fiel y coherente con los objetivos educativos planteados . lbarroso