Intentaré responder a continuación al encargo que me pasó María Barceló hace unos días en forma de meme. Se trata, nada más y nada menos, de responder a la siguiente pregunta:

Imagina que tienes un colega que imparte tu misma asignatura y quiere incorporar las TICs en su asignatura para el curso que viene. Viene a ti, ya que le suena que tú tienes un blog y enredas con estas cosillas, en busca de consejo. ¿Qué le dirías? ¿Cuáles serían las claves para que tu compañero tuviese éxito en esta tarea?

Y como soy un tetrápodo pentadáctilo daré mi respuesta en forma de decálogo.
  1. Bueno, si tuviera esas “claves” sería un genio o un mentiroso. No las tengo, desde luego, ni conozco a quien las haya encontrado. Pero sí hay experiencias interesantes, prácticas positivas, herramientas eficaces, ideas buenas. Empezaría enseñando a mi compañero/a algunas de esas experiencias.
  2. Le diría que se olvide del miedo al fracaso, que investigue, que descubra, que pruebe. Aprenderá muchísimo en cualquier caso y le valdrá la pena.
  3. Le sugeriría plantearse la puesta en práctica de sus experiencias con un grupo difícil, o con una parte de la asignatura con la que no quede satisfecho/a cuando la imparte. Es la mejor forma de obtener buenos resultados.
  4. Preparar material, nunca improvisar. Como todo, las TIC requieren trabajo previo. Y mucho; como decía María, hay que echarle ganas.
  5. Pero no es necesario ser unos genios de la informática. Somos educadores/as, no programadores ni diseñadores web. Una buena actividad TIC se puede presentar en un trozo de papel. También he visto preciosas webquests que no servían para nada.
  6. Aprovechemos esa misteriosa energía que hace que nuestros alumnos/as sientan tanta fascinación por pulsar un botón en la pantalla como rechazo por escribir una cruz en un cuadrado de un papel. La interactividad les encanta. La tecnología es nuestra gran aliada; utilicémosla en nuestro provecho.
  7. Pero con cuidado. Casi todos nuestros alumnos utilizan el ordenador en casa exclusivamente para jugar o chatear. La inercia es poderosa. La mente se ejercita muchísimo aprendiendo los trucos para escapar de una mazmorra, pero también hay que aprender matemáticas. Ésa es nuestra tarea.
  8. Disfrutemos de internet. Es la fuente inagotable de todas las respuestas. Están al alcance de nuestros dedos, y no sólo en forma de texto; tenemos imágenes, sonidos y videos. Saber cosas sirve bastante, pero saber encontarlas en la red sirve mucho más.
  9. La mayor parte de las estrategias cuando diseño una actividad pasan por obligar a mis alumnos/as a leer y comprender. La gran trampa de las máquinas es que les permiten responder razonablemente bien a nuestras exigencias sin necesidad de aprendizaje. Me refiero al “copy-paste”. Hay que sortear esa gran trampa.
  10. Las TIC permiten a nuestros alumnos ser grandes protagonistas. Lo que escribes en tu cuaderno se queda allí escondido. Lo que escribes en la red sube a lo más alto y permanece allí disponible para cualquiera. Es una gran responsabilidad, un excitante reto. Las TIC permiten la labor colectiva, el trabajo compartido. Son ante todo comunicación. Fómentemosla.